El Sr. Keating enseñó a sus alumnos, además del amor por la poesía a luchar por sus sueños y a reconocer el gran tesoro que cada uno lleva por dentro
Anderson, me recuerda a mi sobrino que desde pequeño pensaba que todo lo que él sentía no valía nada, lo único importante era llegar a ser EL MEJOR porque sus padres así lo esperaban y ejercían mucha presión sobre él.Durante las competencias ya sean escolares o de taekondo tenía tanto miedo que quedaba anulado y no ganaba,esto ocasionaba discusiones entre sus padres él se sentía culpable.
Un día convencí a sus padres de que en la siguiente competencia solo lo acompañariamos su pequeña hermana y yo,pues él les tenía mucho miedo a ellos.Llegó el día y le dije que no tenía que ser el mejor sino que debía divertirse y hacer lo mejor que podía si realmente esa disciplina le gustaba;si ganaba bien y si perdía también bien.Se sintió tan libre que el miedo se transformo en alegría.
Compitió por amor,obtuvo el primer puesto y se convirtió en el campeón de su categoría.Volvió a su casa con el trofeo tan deseado por sus padres,ellos compren dieron su error y pasaron de la presión al acompañamiento, a incentivarlo de diferentes formas.Mi sobrino cada año está entre los mejores alumnos por su esfuerzo voluntario no por presión.
A veces los padres que no pudieron cumplir su sueños los quieren ver realizados en sus hijos olvidando se que estos tienen sus propios sueños.
Anderson, me recuerda a mi sobrino que desde pequeño pensaba que todo lo que él sentía no valía nada, lo único importante era llegar a ser EL MEJOR porque sus padres así lo esperaban y ejercían mucha presión sobre él.Durante las competencias ya sean escolares o de taekondo tenía tanto miedo que quedaba anulado y no ganaba,esto ocasionaba discusiones entre sus padres él se sentía culpable.
Un día convencí a sus padres de que en la siguiente competencia solo lo acompañariamos su pequeña hermana y yo,pues él les tenía mucho miedo a ellos.Llegó el día y le dije que no tenía que ser el mejor sino que debía divertirse y hacer lo mejor que podía si realmente esa disciplina le gustaba;si ganaba bien y si perdía también bien.Se sintió tan libre que el miedo se transformo en alegría.
Compitió por amor,obtuvo el primer puesto y se convirtió en el campeón de su categoría.Volvió a su casa con el trofeo tan deseado por sus padres,ellos compren dieron su error y pasaron de la presión al acompañamiento, a incentivarlo de diferentes formas.Mi sobrino cada año está entre los mejores alumnos por su esfuerzo voluntario no por presión.
A veces los padres que no pudieron cumplir su sueños los quieren ver realizados en sus hijos olvidando se que estos tienen sus propios sueños.
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